La importancia de tener una visión de vida

¿Vision?… La acción de mirar es, en principio, superficial, mientras que  ver,  es un acto mas  profundo que escapa a la simple mirada. Lugo entonces, la visión es un acto de ver en profundidad. Pero, ¿qué es lo que se ve a través de la visión?

Se ve algo abstracto, idealizado que se encuentra dentro de nuestro intelecto.

Déjame usar una simulación para explicarme:

“Ha sido un día duro. Decidiste escalar a nievelo alto de la montaña y calculaste mal los tiempos. Se ha hecho de noche y se ha puesto a nevar. Desciendes arrastrando tus botas, estás hambrienta y muy, muy cansada. La nieve se hace densa, la oscuridad también. A los pocos metros lo aceptas, estás perdida.

Por fin, una luz. El albergue está ahí. Para llegar tienes que atravesar un buen trecho de nieve alta y fresca y cada paso se hace más difícil. Decides caminar sin quitar por un segundo la mirada de la luz. Ver como se va acercando, imaginarte dentro al calor de una chimenea te empuja a seguir avanzando, te ayuda a seguir…”

Tener una visión es tener un destino. Si no queremos vagar en medio de la nieve, debemos saber hacia donde vamos.

¿Tú hacia dónde quieres ir?

 ¿Qué es lo que realmente quieres empezar?

¿Qué te inspira?

¿Qué camino quieres seguir?

Empezar con el final en mente es crear la perspectiva necesaria para enfocar el día a día con un fin.

Tener visión clarifica los objetivos y marca las prioridades. Nuestros días estan llenos de cosas, de urgencias, de citas…pero nos olvidamos de sacar tiempo para ir construyendo poco a poco el camino hacia la meta.

Es facilísimo quedarse atrapado en el engaño de la actividad. La locura de lo cotidiano, el trabajar más y más intentando subir escalones sin pararte ni tan siquiera a pensar. Luego llegamos arriba, miramos abajo y, sólo entonces, descubrimos que la escalera se apoyaba en la pared equivocada. vida

¿Te identificas con lo que digo?

Como a mi, ¿has sentido alguna vez que habías construido una torre de papel?

¿Trabajaste duro por lo que pensabas que era un hogar solido, una vida consolidada, un futuro cierto, y  un buen día te diste cuenta que todo estaba construido sobre cimientos equivocados?

Y es entonces que empiezas a darte cuenta de que tienes que fijar objetivos, planificar tu vida, porque si no lo haces, iras como barco a la deriva…

Te has dado cuenta de cuanto tiempo hemos invertido en planificar unas vacaciones si lo comparamos con lo poco que planificamos (en gereral) el viaje de mayor envergadura y duración: nuestras propias vidas.

 A lo mejor es porque no creemos  tener  incumbencia en nuestro destino  y por lo tanto no tratamos de cambiarlo.

Otros simplemente no sabemos cómo adquirir una visión para nuestra vida más allá de unas vagas ideas del bienestar general que todo ser humano desea tener.

Sin embargo, para tener éxito en cualquier proyecto, hay que ir más allá. Hay que hacer un esfuerzo consciente para determinar un rumbo específico.

Si no tenemos  claro el destino de nuestra  vida tampoco vamos a invertir tiempo o dinero en tratar de llegar a él.

Tener una visión para la vida y fijar metas y objetivos para alcanzarla se puede comparar con la elección de un destino para las vacaciones y la planificación necesaria para llegar allí.

Pero el problema es que la mayoría de las personas pasamos  más tiempo planificando las vacaciones de lo que le dedicamos a la planificación de nuestras vidas.

Vamos a la deriva, sin tener un rumbo fijo, esperando que algún día las cosas cambien.

Es muy importante  adquirir una visión para la vida. Hay que tener una imagen clara de lo que uno quiere lograr en el futuro.

No podemos  ignoran en nuestro  día a día, que nuestro principal activo no son los bienes que poseemos o el capital que tenemos invertido, sino nuestro tiempo. Mientras nos esforzamos en nuestras actividades diarias, el tiempo pasa inexorablemente.

visionymetas

¿No sería de mucho más provechoso si encauzamos estos esfuerzos en un rumbo preestablecido?

Cada persona es responsable por las elecciones que hace en la vida. Uno de los remordimientos más grandes que podemos tener a futuro no es por lo que hicimos mal, sino más bien por lo que no hicimos. Por eso hay que elegir sabiamente y dedicarse conscientemente a fijar metas y objetivos para alcanzar la visión que tenemos en nuestro corazón.

¡¡Vamos a adquirir una  visión para nuestra vida!!.

Vamos a tomarnos un  tiempo para pensar y meditar acerca de nuestra  visión, empecemos por  hacernos las  siguientes preguntas:

¿Qué es importante para mí?

¿Qué propósito tiene lo que estoy haciendo?

¿Qué estoy dispuesto a sacrificar para que esto suceda?

Si logramos  contestar honestamente estas 3 preguntas podremos  adquirir  claridad para nuestro  futuro y esto  nos dará  energía para levantarnos cada mañana e insistir para  alcanzar nuestras metas.

La vida tiene mucho que ofrecer, ¿porque no cortar una tajada de  éxito?

No se trata de quedarnos en lo posible, se trata de emocionarnos por lo que vale la pena perseguir.

Si uno de nuestros objetivos es encontrar la libertad financiera, debemos cuantificarlo, tenemos que ponerle cifras.

libertad

No todo el mundo considera libertad financiera lo mismo,  para algunos es vivir sin deudas, para otros es ganar 150.000 € de ingreso pasivo al año y otros piensan que es tener 30 millones de euros ahorrados e invertidos.

Una vez establecido, fije metas de largo, medio y corto plazo para alcanzarla. Recuerda que una meta solo es un sueño con una fecha tope.

Obligate a salir de tu zona de confort.

temperamento

 Al ser humano por naturaleza no le gustan los cambios. Sin embargo, siempre aprenderá más sobre la vida y su capacidad de superarse cuando estemos en  una situación incómoda. Sin batalla no hay victoria. Asi de simple.

Seria fantástico que, mientras leiste éste artículo, se despertara algo en tu interior. El deseo de cambiar las cosas, de lograr más y de vivir con un propósito. No ignores tus sentimientos. Toma acción hoy, porque el tiempo pasa, el reloj no para, sigue corriendo.

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