LA PACIENCIA, tu gran ALIADA…

impaciencia

Reconozco que siempre he sentido que no tenía suficiente paciencia, que era una aliada poco  utilizada, poco cultivada por mi.

Profundamente admiradora de esta virtud, voy a profundizar un poco en esta gran aliada…

Y es que la paciencia no es pasividad ante el sufrimiento, o no reaccionar o un simple aguantarse.

A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.

La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento.

Es un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo.esperar

La persona paciente tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía.

Es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar, con uno mismo.

Paciencia con aquellos acontecimientos que llegan y que nos son contrarios: la enfermedad, la pobreza, el excesivo calor o frío… los diversos infortunios que se presentan en un día corriente: el teléfono que no funciona o no deja de comunicar, el excesivo trafico que nos hace llegar tarde a una cita importante, una visita que se presenta en el momento más inoportuno, la linea de internet, que falla, etc… Son las adversidades, quizá no muy trascendentales, que nos llevarían a reaccionar quizá con falta de paz. En esos pequeños sucesos se ha de poner la paciencia.

No se construye un edificio en undía por más que queramos verlo acabado.

La paciencia es una virtud que pocos tienen y sin embargo será muy apreciada a lo largo de tu vida en innumerables ocasiones tanto en tu vida social, como en la laboral o familiar.

Paciencia también con quienes nos relacionamos más a menudo, sobre todo si, por cualquier motivo, hemos de ayudarles en su formación, en su enfermedad.

 Paciencia con aquellos acontecimientos que llegan y que nos son contrarios: la enfermedad, la pobreza, el excesivo calor o frío… los posibles contratiempos que se presentan en un día corriente: el teléfono que no funciona, el excesivo trafico que nos hace llegar tarde a una cita importante, el olvido del material de trabajo, una visita que se presenta en el momento más inoportuno, la linea de internet que falla, etc… Son las adversidades, quizá no muy trascendentales, que nos llevarían a reaccionar quizá con falta de paz. En esos pequeños sucesos se ha de poner la paciencia.

Todos queremos ser exitosos, pero a veces no tenemos claro el camino a seguir para alcanzar el éxito. En una sociedad en la que la gente culpamos a todos, desde a padres, hasta el gobierno por su incapacidad de salir adelante, debemos atisbar a los grandes líderes espirituales, quienes, asumen la responsabilidad por lo que ocurre en sus propias vidas afirmando que

paciencia2“Todo está a mi alcance, y depende de mí alcanzarlo”.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia. Recuerda que nuestro tiempo es finito, las personas exitosas saben esto y en vez de deprimirse por ello, lo utilizan a su favor como un estimulo para perseguir sus metas con mayor fervor, pasión y dedicación., y  tu  también puede comenzar a hacerlo a partir de este mismo momento.

Vivimos en un mundo motivado por la gratificación inmediata, por lo cual se nos hace difícil enfrentar las cosas que requieren  tiempo y esfuerzo.

Los emprendedores y ejecutivos exitosos, en general reconocen tener numerosos proyectos siempre en  proceso, muchos de los cuales esperan que se vuelvan exitosos rápidamente y otros que requieren de varios años para desarrollarse completamente antes de triunfar.

La espera tiene un efecto positivo en la persona, ya que aumenta la humildad y el orgullo cuando se logra algo para lo que se trabajó duro.

La paciencia se conoce a menudo como una virtud o un hábito, y la práctica de la paciencia es una acción. Por lo tanto, la paciencia es algo que se puede desarrollar.

Porque en contrapunto a la paciencia esta la impaciencia: “intranquilidad producida por algo que molesta o que no acaba de llegar”  Para muchos, ciertamente, un defecto de marca mayor. Ejemplos diarios son:  El conductor impaciente que toca la bocina, aunque el semáforo esté en rojo; el niño con pataleta en el pasillo de algún supermercado al descubrir que no le compraran ese chocolate, la adolescente que smartphone en mano se enoja amargamente porque sus mensajes de Whatsapp acaban de ser leídos y no reciben  respuesta alguna, el oficinista que presiona y presiona el botón del ascensor creyendo, secretamente imagino, que éste aumentará así su velocidad.

 Todo tiene un proceso y requiere de esa paciencia que cuando se es joven suele ser limitada o inexistente.¡Qué raro es que un joven tenga paciencia! La impaciencia no es buena aliada bajo ningún concepto y suele llevar a acciones equivocadas o poco precisas, por la falta de dedicación, por los nervios y por unas prisas infundadas e innecesarias.

paz

La respiración ayuda a que te calmes. Respirar profundo siempre es un recurso fácil, que tenemos a mano todo el tiempo. Todo lo que haces o dejas de hacer es responsabilidad exclusivamente tuya. Todo lo que ocurra dependerá de la forma como actúes.

Con esa convicción y una poco de esperanza, lo puedes lograr. Piensa que todo en la vida tiene un principio y un final. Así como los momentos de felicidad nacen y mueren, también las adversidades, o los momentos ingratos, no son eternos.

La paciencia te ayuda a que cualquier problema sea más manejable, dure menos y tenga consecuencias más controlables.

Definitivamente, la paciencia es la gran aliada para lograr una vida exitosa…

Frases:

Hasta la más larga caminata empieza por un pequeño paso. Confuncio

Aunque supiese que mañana se acababa el mundo, yo igual plantaría mi manzano. Martin Luther King

No temas avanzar despacio, teme no avanzar.

El amor es como el tiempo, aviva los fuegos grandes y apaga los fuegos chicos.

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