LA QUEJA TE IMPIDE VOLAR….

Seguro que conoces a personas que se quejan, unas que se quejan porque hace mucho frío, otras de los profesores que tienen, otras por los políticos, quejas y mas quejas…  este tipo de quejas son  estériles,  las personas se posicionan mirando el problema y estancándose en él. Mientras mas vueltas le des, mas te integras en la inercia de esa rueda….

Al repetir la protesta inicial, se alejan cada vez más del camino de la solución. Ver la paja en el ojo ajeno es fácil y además con disculpa y nos ahorra el trabajo de caminar hacia la  solución de nuestras dificultades. La queja no nos lleva  a nada y solo genera frustación.

En esta vida de carreras, caos, crisis económica y desempleo es normal que los pensamientos negativos enturbien nuestra cabeza. No podemos rendirnos a eso…

La gente que se queja todo el tiempo sigue un mal estilo de vida,  que deja preso al quejoso. Emocional y mentalmente se autocondiciona  para estar atento a todo lo malo que pueda encontrar en el camino. Es como si cerrara las compuertas a lo bueno: dejas de percibirlo, no le das importancia. Lo positivo no le sirve de nada.

A veces la queja es lo que mantiene la situación por la cual nos quejamos.

anojados

La continua queja están a la orden del día. La baja autoestima genera que, en muchas ocasiones, el ser humano no sea capaz de controlar sus instintos más mezquinos, así como su frustración y tristeza al no tener un rumbo definido ni una misión concreta.

Las quejas no son buenas porque conducen al inmovilismo. Cuando nos quejamos, nos convertimos en víctimas y no avanzamos hacia delante. No sirve de nada quejarse, hay que afrontar que a veces perdemos el control.

A veces el pasado genera quejas y resentimiento, si hubiera hecho esto, si hubiera hecho lo otro, ¿de que sirve lamentarse? Sólo generas energías negativas, estas mas triste.

No puedes cambiar el pasado. Al mismo tiempo la queja te impide ir más allá y ver otras cosas, otras oportunidades, maneras de solucionar este problema.

Todas las personas tienen sus propios problemas, siempre nos parece que nuestros problemas son los peores,  pero normalmente no andamos por el mundo pregonándolos para ver cuál es mayor, la vida no es un concurso.

 

Así que no maglobortirices a los demás con tus quejas, es normal comentar a un amigo lo que te preocupa, pero hablar de tus quejas diariamente puede afectar a tus relaciones interpersonales.

En conclusión, la queja no sirve para nada y te impide volar.

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