TIEMPO DE LUCHAR

Este es el tiempo de luchar para alcanzar tus logros, tus sueños, tus deseos, este es el mejor momento:

aquí y ahora.

Deja de lado las quejas, ellas te ponen negativo y  porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida. Acéptalo.

Comienza a entender que  cada dificultad nos ayuda a crecer y  ten el valor de empezar a corregirte.

Entiende que el verdadero triunfo nace de la muerte de un error, cuando tomamos conciencia de ello, triunfamos.

 

Sé firme en tus actitudes y perseverante, pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.

Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.

Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.

No revuelvas una herida que está cicatrizada.

No rememores dolores y sufrimientos antiguos.

Lo que pasó, pasó, mira siempre hacia adelante.

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.

Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.

Sólo contempla la meta y no veas qué tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho, camina en lo bueno que puedes hacer.

No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.

 

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad;
una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.

Derrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.

Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.

 

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.