Y Cuando menos te lo esperas la vida

Vivimos muy deprisa. Tanto que apenas nos damos cuenta que la vida está pasando delante nuestra  y que somos solo simples  espectadores viéndola correr. Nos hemos acostumbrado a no sentir, a sobrevivir, a dar por hecho que las cosas son de una u otra manera, sin cuestionarnos si podemos hacer algo para cambiarla.
Vamos tan deprisa que a veces se nos olvida lo más importante:  llenar de vida nuestros días.

Y cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende, te pide que pares, que reflexiones, que valores si verdaderamente estás haciendo lo que quieres, disfrutando de las pequeñas cosas, de los mil momentos que te ofrece, de los olores, sabores, personas, en definitiva de todo aquello que verdaderamente te hace feliz. Y muchas veces es necesario que sucedan cosas, que cambien los esquemas, que la vida te de un tirón de orejas para darte cuenta que no estás haciendo lo correcto, que estabas dedicándole demasiado tiempo a eso que aunque necesario no te hace feliz.
Y llega de mil formas distintas, te asusta, te sorprende, te hace reaccionar, de la forma mas imprevisible…. 

arcoiris¿Es que acaso  las personas no tenemos control alguno sobre nuestro destino ?

Muchas veces somos nosotros mismos quienes nos cerramos las puertas a las oportunidades y es que lo bueno y lo malo nos visita por igual, pero somos nosotros, con nuestras actitudes, y nuestros pensamientos, quienes debemos responder  con optimismo y esperanzas renovadas para que al final, llegue lo que merecemos.

Pero hay algo que tenemos que tener claro,  no por desear que llegue  la suerte ésta va a llegar por sí sola. Es más, sabemos también que no por actuar con integridad y nobleza vamos a ser siempre afortunados. El destino no parece actuar así.

Todo depende de la forma en que te posicionas. No siempre levantarte y ponerte la coraza te va a garantizar no terminar quebrado, a veces es  mejor ser como esas espiga del campo que se adaptan al viento y a sus golpes, porque son flexibles, porque son ligeras y pacientes…

La vida, como todo en  este mundo, tiene su ritmo. Hay que saber escuchar, atender y mirar el día a día con la mente abierta y el corazón despierto.
Las cosas buenas siempre llegarán si confías, si te sientes merecedor de ello y sabes actuar.

Permite que la vida te enseñe y te sorprenda: abre tu mente.

 Lo bueno en la vida aparece para darnos felicidad, y lo malo, para aportarnos nuevas lecciones, para enseñarnos, para hacernos mas fuertes.
No seas de los que entienden las cosas malas que le suceden como castigos del destino. Para ser grandes y permitirnos tocar las estrellas, debemos en primer lugar. empezar desde el suelo en la vida. No tengas miedo de experimentar fracasos, esperandecepciones. 

“Solo quien acepta y deja ir lo malo tiene la capacidad para poder volar más libre y alcanzar el cielo con la punta de sus dedos”

Un fracaso amoroso, puede hacer que alguien piense que no merece ser amado, esta atitud, por ejemplo  es la que cierra puertas, la que no deja que la vida le vuelva a sorprender.

  • Los pensamientos limitantes son ideas negativas que consideramos  ciertas, sin que lo sean, y que además, condicionan nuestra vida.
  • Muchas veces están determinados o bien por una mala experiencia, o porque nos las han inculcado desde niños.
  • Las creencias limitantes nos bloquean o nos anulan impidiendo que tengamos nuevas oportunidades de aprendizaje, y aún más, nos vetamos a nosotros mismos la capacidad para avanzar, para crecer. 

Te invitamos ahora a  romper muchos de esos muros internos que tenemos en nuestra mente y nuestro corazón, que casi sin darnos cuenta, no dejan que la vida, cuando así lo desee, nos sorprenda.

Como nos canta Vanesa Martín en una de sus grandes canciones,
hay personas que saben ser magia aunque ellas nunca lleguen a darse cuenta”.

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