Hoy quiero hablarte de esa fuerza, LA VOLUNTAD…

¿Te has planteado algún objetivo personal?

Puede que, como le ocurre a mucha gente, lo empezaras con muchas ganas, dando lo máximo de ti, pero luego perdiste parte de la motivación y tuviste problemas para volver a motivarte como al principio.

Todo el mundo se enfrenta a la difícil tarea de mantener la motivación cuando quiere alcanzar sus objetivos.

Un ejemplo es la cantidad de personas que empiezan dietas de adelgazamiento, pierden peso y luego lo vuelven a ganar!

Lo cierto es que replantearnos las cosas, cambiar o empezar de nuevo, por pequeña que sea la faceta de nuestra vida que queramos modificar, es algo que impone. Pero no es imposible.

Con el enfoque adecuado, seguro que lo puedes conseguir

voluntad

¿Cómo mantener la motivación y seguir avanzando hacia la consecución de un objetivo?

Todo es cuestión de planificar bien las cosas, tener expectativas realistas y ser perseverante.

 

Voy a proponerte algunas ideas útiles para conseguirlo:

Primero, fíjate un objetivo. Empieza anotando lo que quieres conseguir: tu meta principal, lo que deseas que se haga realidad.

Está bien soñar a lo grande -es la forma en que mucha gente consigue lo que desea. Lo único que debes recordar es que, cuanto más ambiciosa sea la meta que te fijes, más tendrás que esforzarte para alcanzarla.

Sé específico. Es mucho más fácil planificar y alcanzar un objetivo concreto que uno vago. Supongamos que tu objetivo es perder peso. Eso es bastante vago. Concrétalo especificando cuánto peso quieres perder, por qué y cuando deseas haberlo perdido. Cuesta más y más tiempo perder 10 Kg que perder solo 3, ajusta el plazo de tiempo en consonancia con lo que quieres perder.

Procura ser realista. La gente a menudo abandona sus objetivos porque sus expectativas son poco razonables. Algunos esperan perder peso y quedarse como sílfides en unas semanas en vez de en varios meses, o dejar de fumar de la noche a la mañana tras varios años de fumar como carreteros.

Parte de la capacidad de mantener la motivación depende de ser realista sobre lo que uno puede conseguir dentro del período de tiempo que se ha fijado.

Escríbelo. Pon tu objetivo específico por escrito. Luego vuélvelo a escribir. Una y otra vez. Las investigaciones muestran que escribir un objetivo forma parte del proceso mental de comprometerse a cumplirlo. Escribe tu objetivo cada día para no pederlo de vista y para recordarte a ti mismo lo mucho que deseas alcanzarlo.

Dividelo en objetivos parciales. Todo cambio requiere autodisciplina. Necesitas dedicar una atención constante para no apartarte de tu propósito.

Marca objetivos parciales y recompénsate por cada objetivo parcial que vayas alcanzando.

Anotalos también, para poder hacer un seguimiento de lo que necesitas hacer y disfrutar sabiendo que te vas acercando a la gran meta.

El hecho de escribir los pasos específicos tiene otra ventaja -si notas que te flaqueas, puedes echar un vistazo a tu lista para comprobar el camino que ya llevas andado y animarte.

Si tienes un resbalón o te falla la voluntad, vuélveteLA-VOLUNTAD

a comprometer con tu objetivo.

Si tienes un resbalón, no tires la toalla. Perdónate a

ti mismo y organiza un plan para volver a retomar el camino que te

llevará a tu objetivo

No te machaques ni seas demasiado duro contigo mismo. La mayoría de la

gente tiene algún resbalón cuando intenta introducir algún cambio en su vida -es una parte natural del proceso.

El hecho de escribir las tareas diarias y los objetivos parciales también ayuda en esto, porque, si llevas un registro de tus progresos, enseguida te darás cuenta cuando tengas un resbalón, lo que te hará más fácil retomar el camino hacia tu objetivo

¿Y si tienes un resbalón tras otro? Pregúntate a tu mismo si estás realmente compro

metido con tu objetivo. Si la respuesta es afirmativa, vuélvete a comprometer -y ponlo por escrito.

Mantén una actitud positiva. Imagínate o sueña cumpliendo tu objetivo. La imaginación ayuda a no perder de vista lo que uno está intentando lograr. Ayuda mucho creer que es posible. Y también podrás recuperar tu imagen mental cuando te flaquee la voluntad o sientas que te falta motivación.

El pensamiento positivo y el lenguaje interno también son buenos aliados de la motivación. Dite a ti mismo: “Seguro que me sentarán bien los pantalones cortos este verano. ¡Estoy siguiendo mi programa de ejercicios y mi dieta de adelgazamiento!”

Búscate aliados. Otro gran estímulo es encontrar gente que te apoye y anime. Si no lo estás obteniendo, tal vez necesites tomarte un respiro de una amistad en concreto y rodearte de personas que quieran ayudarte a alcanzar tu objetivo

 

¡No tires la toalla!

Los obstáculos pueden ser una fantástica manera de retarnos a nosotras mismas: una pequeña crisis te puede ayudar a desarrollar capacidades nuevas y descubrir nuevos métodos de trabajo. Lo que está claro es que siempre saldrás fortalecida.

Piensa en grande, pero ponte metas pequeñas.

Poner fin a un comportamiento insano o aprender a hacer algo nuevo y emocionante, a fin de cuentas, no es más que asumir la responsabilidad de nuestras vidas. Encontrar la motivación para hacerlo no es necesariamente fácil pero siempre es posible.

Los cambios son emocionantes.

¡Si no, la vida sería muy aburrida!

¡Buena suerte en la consecución de tus objetivos!

 

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